domingo, 9 de noviembre de 2008

Magia impresa


Hasta entonces había creido que todo libro hablaba de las cosas, humanas o divinas, que están fuera de los libros. De pronto comprendí que a menudo los libros hablan de libros, o sea que es casi como si hablasen entre sí. A la luz de esa reflexión, la biblioteca me pareció aún más inquietante. Así que era el ámbito de un largo y secular murmullo, de un diálogo imperceptible entre pergaminos, una cosa viva, un receptáculo de poderes que una mente humana era incapaz de dominar, un tesoro de secretos emanados de innumerables mentes, que habían sobrevivido a la muerte de quienes los habían producido, o de quienes los habían ido transmitiendo...

De El nombre de la rosa de Umberto Eco.

24 comentarios:

María Jesús dijo...

Ese libro lo quiero, donde lo encuentro?

María Jesús dijo...

Uy, el de el Nombre de la Rosa lo tengo, crei que era otro.

Fernanda dijo...

Ajjajajaja, mira que eres impulsiva!

Felicitas dijo...

El día que vea u oiga yo a los libros hablar o murmurar entre ellos, te aseguro que me voy voluntariamente a la lokería.
jiji
qué imaginación tienen algunos y algunassss
bezozozozosss

Ferrán dijo...

Querida Fernanda, estás obsesionada con el "Nombre de la Rosa"; y no me extraña, es un libro absolutamente magistral. Yo también lo estoy. La de veces que me lo he leído y siempre es como si empezara de cero. ¡Literatura en estado puro!
Y que te guste tanto esa obra dice mucho en tu favor, significa que tienes un paladar literario exquisito.
Y mi vida es lo que es porque tantos libros me han hablado y me han obligado a que acepte la Verdad.
Y creo que soy más libre desde entonces.
Un beso, preciosas.

Armando González Virto dijo...

Hola Fer, hace mucho que no pasaba por tu blog, mira los cambios que le has hecho.
Del mismo modo yo estuve cambiando mis blogs, ahora "hoja en blanco" es el principal y "luz entre las tinieblas" es otro especial.

Espero que estes bien, vale.
chao.

Ferrán dijo...

Hola Armando, gracias por tus palabras de amigo.
Me pasaré por tu blog, a ver los cambios que has hecho.
Un abrazo.

Cabalayka dijo...

Hola fernanda, gracias por visitar la gatoBlog de Henriketo y...por dejarle las sardinas....de las cuales...ya no quedan rastros...Me ha gustado visitar tu blog...volveremos. Un cordial saludo.

Felicitas dijo...

ey, qué cambio le has metido al blog... me encanta la combinación de colores... ha mejorado mucho!
Voy a leer el texto, que me parece que también está cambiado...
bezozozos

Felicitas dijo...

propuesta: ¿qué te parece usar la palabra "recinto" en lugar de "receptáculo" ?

María Jesús dijo...

Hola! Te mande un mail, no hay respuesta, no hay respuesta...

Besitos

Fernanda dijo...

Lo siento, amigos,no tengo perdón. Perdonad mi vagancia. en realidad he descubierto que soy vaga con el correo, pero ya te he contestado Mª Jesús, perdona.

A ti Henriketo, tengo mucha más sardina para darte, me ha encantado el post de los gatos rescatadores. Ya pasaré a contarte una historia de una señora que fue salvada por su gato de morir en un incendio.

A Feli, cari, no puedo cambiar nada del texto porque no es mío, me limité a copiar un fragmento que me llamó particularmente la atención de la novelo de Eco.

Ferrán mi obsesión por esta novela se comvierte por momentos en algo más que patólogico, socorrrooooooooo! ji ji jiji---->

A Armandico ya he ido a visitarlo a su blog, es un poeta excepcional, y me encanta visitarlo, pero sé que puede venir poco por aquí porque está muy ocupado con los estudios.

Kiss for all.

Fernanda dijo...

o era kis??

Fernanda dijo...

Kisses?

Fernanda dijo...

quisisfaall, pronunciesion.

Ferrán dijo...

La segunda vez que leí el Nombre de la Rosa, fui apuntando todos los personajes, consignando por orden todos los asesinados, y anotando también los cargos y características más sobresalientes de cada uno.
Así en cada relectura todo está más claro, porque a veces uno se lía con los nombres. De pronto te menciona a Nicola da Morimondo y dices ¿quién diablos es este señor? Pues si tienes la lista miras y dices ¡Ah claro, el que hizo las gafas a fray Guillermo!
Verás como esta novela la vas a releer muchas veces.
Kisses y rekisses.

Fernanda dijo...

Ferrán, puedo prometer y prometo, que cada vez que veo el nombre de uno de estos personajes, comúnmente en lengua italiana, en la magistral novela que nos ocupa, deduciendo por el contexto, la situación, el momento de la trama, los hilos, los nucleos, y hasta las telarañas del techo, saco con toda seguridad que debe tratarse de el: herbolario, cillerero, traductor de Griego, ilustrador, ayudante de bibliotecario o primo segundo del Abad. No tiene que ver tanto con la memoria como con la lógica.
Pero vamos que no está mal tu técnica, pero yo no tengo paciencia para eso....Kisses.

Ferrán dijo...

Eres única y maravillosa.
Besos

Ferrán dijo...

Brindo la última copa de oporto a tu salud.
Desde ese momento sólo ha quedado el yerto cadáver de una obscura botella de cristal vacía que dice "Sandeman: Vau vintage, 20º"
Descanse en paz.
Que las musas te sigan inspirando huertanica genial, reina del arte literario, del humor sutil y del misterio más inquietante.
Todavía siento miedo en tu presencia.

Felicitas dijo...

¿dónde estás?

Fernanda dijo...

Vaya, vaya...así que te da miedo mi presencia, eh, profesor. Pues más miedo podría darte de verme recien levantada, a lo "novia de Frankenstien"...

FEli, ya te he contestado via telephone.muaccccccccs

Ferrán dijo...

Ya no me engaña vuesa merced, que más vale una imagen que mil palabras (excepto cuando tú escribes).
Cuando te levantas por la mañana, la misma Eos palidece de envidia al ver una luz más bella que la suya, y ruega a los dioses la liberen de la humillación de tener que pasar por tu lado y quedar eclipasada por tu cegadora presencia.
Todos los demás sí que nos sentimos el torpe mónstruo de Frankenstein al estar cerca de ti.

Outsider friar dijo...

Qué bien escribe este disgraziato Umberto Eco...
Lo suyo es novela histórica y no las birrias que pueblan metros y metros de estanterías en las librerías...

azpeitia dijo...

Un libro dentro de otro, y ese a su vez, dentro de otro...ad infinitum...como las Matriuskas rusas....la verdad puede estar en uno de ellos o disuelta en esa multirud...un abrazo de azpeitia