
El conocimiento siempre nos está esperando.
Esperando paciente a que elevemos nuestra conciencia, a que tengamos el suficiente nivel para "entender".
El maestro aparece justo cuando se necesita.
Por eso, intentar ocultar el conocimiento es una labor sin sentido.
El conocimiento se oculta a sí mismo.
Si la luz es muy fuerte ciega a quienes no están habituados a ella.
La magia arde en cada corazón, conocer es en realidad recordar.
Recordar nuestras potencialidades como Hijos de Dios, con plena potestad.
La magia sucede a cada instante.
Pero todo es cosa de elección.

