sábado, 13 de diciembre de 2008

Magia y prodigio con un poco de anticipo


Las primeras navidades que recuerdo, de olor a cordiales en el horno, de risas, de compras de úlima hora, de la soñada tarde en la granja donde acompañábamos a mi padre a por un pavo vivo. Qué divertido para unos niños de ciudad arrimarse a darle pasto a las vacas, qué miedo y qué grandes, acariciar al viejo percherón del dueño, felices de saber que en casa nos esperaba ese aroma a felicidad de los días más esperados del año. Vacaciones, regalos, ricas vituallas...y ese obligame a mí misma, adelantándome a la edad de entender las cosas, a recordar que en aquél pobre pesebre, se representaba algo importante, que ese niño especial te decía cosas bonitas al corazón, y ese corazón de pequeña te decía que era maravilloso que alguna vez hubiera existido un niño Jesús, que naciendo llenaba nuestras existencias de prodigio, que te decía al corazón que la magia habitaba entre los hombres, y que esa magia era esperanza y era fe en un hermoso mañana.

lunes, 8 de diciembre de 2008

Viaje al centro del mundo



Comienza un viaje secreto, el viejo camino que sólo algunos valientes recorrieron. Merece la pena adentrarse en este mundo mágico. Atraviesa el pasadizo que conduce a tu alma, mirando hacia dentro, guiado sólo por la guía del corazón marcando el paso. Y, tal vez, si no desfalleces, halles el tesoro oculto que todo alma contiene: el conocimiento de que eres una Fuerza infinita, que trabajas con un poder infinito, que eres Espíritu infinito, que eres.... puro milagro.

viernes, 5 de diciembre de 2008

Deep into a dream....


Cierra tus ojos, hazte consciente de tu respiración, escucha la melodía hechicera, y siente como se eleva tu alma. Dame la mano para que juntos traspasemos el velo, para navegar conmigo más allá de las brumas, a Avalón.

lunes, 1 de diciembre de 2008

Bienaventurados los mansos...



Porque ellos heredarán la tierra por heredad.

Ser manso en este pasaje bíblico no significa ser un borrego que va por ahí haciendo o dejando de hacer todo lo que los demás deseen, expresa algo más transcendente. "Mansedumbre", en el sentido de tener una actitud mental combinación de mente abierta, de fe en Dios y del convencimiento de que la voluntad de Dios con respecto a nosotros es siempre algo inmejorable, vital, que trae gozo a la exisitencia, y muy superior a cuanto nosotros pudiéramos imaginar. Esta actitud incluye asimismo una completa predisposición a permitir que la voluntad de Dios se manifieste en la forma en que considere mejor la Sabiduria Divina, y no en el modo particular en que nosotros hayamos escogido.



Se puede encontrar más en "El sermón de la montaña" de Emmet Fox.