
Después de convertirse en rey, Arturo sólo compartió sus experiencias en la Cueva de cristal con su esposa Guinevere. Una noche le dijo a su esposa:
-Merlín siempre insistía en que mi versión de la realidad era sólo una ilusión.
Guinevere se quedó confundida.
-Pero tú y yo vemos esta habitación -dijo.
-Entonces te mostraré algo. Entonces le pidió a la reina que abandonara la alcoba y que no regresara hasta la medianoche.
Ginevere obedeció y cuando regresó encontró la alcoba sumida en total oscuridad.
-No te preocupes -dijo una voz- camina hacía mí y describe los objetos que te rodean...
La reina comenzó a caminar hacia Arturo describiendo cada detalle de la habitación.
-¡Ahora mira! -dijo Arturo, y encendió una vela.
Ginevere se sorprendió cuando vio que la alcoba estaba totalmente vacia.
-No comprendo -dijo ella.
-Todo lo que describiste era lo que esperabas encontrar y no lo que realmente había en ella -le explicó Arturo.
Caminamos en la vida de acuerdo a lo que esperamos ver. Así pues, en lugar de ser siervos de nuestra mente, ¿por qué no ponerla a nuestro servicio, dejando sólo que imagine nuestros sueños más hermosos? No esperes en mal, espera en bien. La expectativa positiva es una poderosa magia que atrae lo maravilloso.
Se puede encontrar más en "El sendero del mago" de Deepak Chopra.
