
Esta tortuguita es la mar de lista, por varias razones:
Es una tortuga que se ama mucho a sí misma, que se trata a sí misma con amor y respeto.
Si se ve un grano en la barbilla no se dice: ¡ por qué nací con este drama?, ¡qué ascooo de piel!, al contrario, se dice: "con el grano aún te ves más guapa."..
Ya que, sabe centrarse en los aspectos positivos de sí , lo que hace que cada vez se sienta más hermosa y especial.
Todos los días se dice ante el espejo lo mucho que se ama y que desea darse todo lo bueno, y que se merece todo lo mejor de la vida.
Si alguien la llama "lenta" o "pesada", no deja que las opiniones de los demás la afecten lo más mínimo, ella sabe perfectamente que "es una tortuga maravillosa".
Dedica tiempo a darse placeres varios.
No busca soluciones fuera, no espera especificos comportamientos de nadie hacia ella, porque sabe que en ella se encuentran todas las soluciones, que ella es su solución.
Sabe que para atraer amor debe llenarse de amor a sí misma y hacia los demás y así se convierte en un imán de amor, porque cuando más amor sale, más se le devuelve.
Sentirse bien es su prioridad, por eso sabe que tiene que escoger muy bien las amistades, los momentos, las personas.
Esta tortuga se quiere tanto, que irradia contento, por eso está ahí tan a gusto levitando. Se sabe extraordinaria. Y se ama tanto porque está a gusto en su piel, y no quiere ser una delfina ni una sirena de Copenhague, simplemente es feliz en su rugosa piel de tortuga.
La ilustración es de Johan Potma